La defensa de la justicia
9 de Septiembre, San Pedro Claver
Nació en un pequeño pueblo español en 1584. Hijo de unos ricos campesinos españoles, se hizo jesuita cuando tenía 19 años y conoció a San Alonso Rodríguez, el portero del Colegio que fue formándole en el espíritu misionero. Fue enviado a Colombia como misionero. Allí descubrió la tragedia de la esclavitud y dedicó toda su vida a servir a los esclavos. Esperaba los barcos de esclavos en el puerto, alimentaba a los que llegaban ya sin fuerzas, curaba a los enfermos e intentaba comprar a los que podía y nadie quería. Llegó a bautizar a 300,000 esclavos africanos. Decía “Soy apóstol y esclavo de los esclavos para siempre”.
Es el padre de los esclavos, de los abandonados por enfermos.
Naturalmente, no hizo todo esto sin oposición. En Cartagena de Indias lo acusaron de infectar las iglesias. Los ricos y los poderosos lo despreciaban. Pero él no se inmutaba.
En 1650 se desató la peste. Los más atacados fueron, precisamente, los esclavos a los que Claver se desvivió por cuidar. Por fin sucumbió él también y quedó paralizado. Al no poder visitar a los enfermos, todo el mundo se olvidó de él. Pasó cuatro años abandonado de todo el mundo. Pero cuando se corrió la voz por la ciudad de que Pedro estaba muriendo y entonces todos empezaron a recordar su vida y su acción y acudieron a verle por última vez.
Tu turno
Como a Pedro lo ayudó a ver su camino en la vida un hombre sencillo y santo, Alonso, ¿Qué modelos encuentras tú a tu alrededor? ¿A qué dedicarías tu vida con la pasión de Pedro Claver? ¿Qué clases de esclavitudes ves tú a tu alrededor? ¿Puedes hacer algo para liberar a los demás?
Oración
Señor, por la intercesión de Pedro Claver, te pedimos que nos des la fuerza de seguirte sin contar el precio. Danos luz para ver cuál es nuestro camino y nuestra pasión en la vida. Te damos gracias por las personas de nuestro alrededor que nos han ayudado a ver nuestro camino y nos han dado ánimo para enfrentarnos incluso a las mayores dificultades, abandono y rechazo de los demás. Danos, como a Pedro, la seguridad de tu presencia siempre junto a nosotros. Amén.
27 de septiembre. San Vicente de Paúl.
Vicente era un joven sencillo, hijo de un campesino, que tuvo que trabajar desde muy joven para ayudar a la familia. Su padre tenía ambiciones para él y haciendo un gran esfuerzo, lo envió a estudiar a una ciudad próspera. A Vicente le gustó la ciudad y empezó a avergonzarse de la vida rural, de sus orígenes y de su propio padre. Se volvió algo orgulloso.
Después de cuatro años de estudio, fue a Toulouse e ingresó en el seminario. Su padre murió y le dejó su herencia para concluir sus estudios, pero Vicente prefería arreglárselas él solo. En 1600 fue ordenado sacerdote. Le ofrecieron una parroquia, pero prefirió continuar sus estudios porque quería ser obispo.
En un viaje por mar cayó prisionero de los turcos y fue esclavo durante varios años. Por fin se escapó y regresó a Francia. Poco después de su llegada a París, conoció a Pierre de Berulle, que quería fundar una congregación de sacerdotes. Vicente no quería unirse a ninguno de esos movimientos y aceptó al fin estar en una parroquia. Pero Berulle continuaba soñando grandes cosas para Vicente y consiguió que lo nombraran preceptor de una rica familia emparentada con el Arzobispo de París. Allí Vicente tenía una vida bien acomodada y palaciega, pero no era feliz. Durante sus viajes, vuelve a entrar en contacto con los campesinos y la gente pobre. Y se da cuenta, al fin, de que el evangelio exige un amor radical. Empieza a darse cuenta de las necesidades de las personas pobres y enfermas y comienza un movimiento espontáneo de ayuda. Pronto empezaron a multiplicarse las cofradías, o hermandades de la caridad.
En 1619, Vicente fue nombrado capellán de los galeotes, los más pobres de los pobres. Entonces Vicente empezó a trabajar y luchar por conseguir un trato más humano para los presos. Sentía fuertemente la compasión y la obligación de consolar y asistir a estos seres humanos.
De ahí empieza a dibujarse claramente el camino de Vicente del lado de los pobres, materiales y espirituales. Su movimiento de sacerdotes y religiosas está hoy extendido por todo el mundo. Murió el 27 de septiembre de 1660.
Tu turno
¿Cómo miras a tus propios orígenes? ¿Alguna vez te has avergonzado de tu procedencia, tu cultura o tus padres? ¿Qué valores encuentras en ellos? ¿Qué ambiciones tienes para tu propio futuro? ¿Qué necesidades hay a tu alrededor que te están inquietando?
Oración
Señor, concédenos por intercesión de san Vicente de Paúl que nuestros sueños para nuestro futuro no estén motivados por la ambición de poder personal, sino por tu compasión hacia otros y por la sed de justicia que tú mismo nos inspiras. Haznos dóciles y fieles a tus llamadas a servir a los más pobres y necesitados. Amén.
28 de septiembre. San Lorenzo Ruiz
Lorenzo Ruiz fue un perseguido injustamente. El primer santo filipino, este hombre del siglo XVII era un laico que trabajaba como escribano en un monasterio dominico, elaborando documentación de recepción de sacramentos. Su padre era chino y su madre tagala y vivían cerca de Manila. Lorenzo estaba casado y tenía tres hijos.
En 1636, Lorenzo se vio implicado en un asesinato, del que era inocente. Los frailes dominicos creyeron en su inocencia y lo ayudaron a salir del país. Lo enviaron en una expedición misionera a Japón. ¡Pero en Japón había una fuerte persecución contra los cristianos! Casi nada más llegar, los misioneros fueron arrestados y torturados. Varias veces le ofrecieron a Lorenzo la posibilidad de salvarse si renunciaba a su fe. Lorenzo siempre contestaba: “Nunca haré eso. Soy católico y estoy contento de morir por Dios. Si tuviera mil vidas, mil vidas daría por mi Dios”. Le ofrecieron también la posibilidad de regresar a Manila con su familia, pero se mantuvo en la fe. Lorenzo murió asfixiado el 29 de septiembre de 1637.
Tu turno
¿A veces has pensado que te persigue la mala suerte? ¿Te sientes víctima de la vida o las circunstancias? ¿Dónde encuentras tu alegría? ¿Encuentras la vida de Lorenzo Ruiz demasiado injusta? ¿Qué piensas que le daba tanta fuerza? ¿Podrías tú encontrar la fuerza en la misma fuente?
Oración
Señor, Dios de la fidelidad, por intercesión de san Lorenzo Ruiz danos fortaleza y amor para enfrentarnos a las dificultades de la vida con fe y confianza en tu misericordia y tu presencia siempre junto a nosotros. Concédenos valentía para defender nuestras creencias en medio de una sociedad hostil. Amén.





