30 preguntas para la reflexión:

1. ¿Qué es una vocación?
La palabra vocación viene del latin vocare, que quiere decir llamar. La vocación es una llamada interna, que puede ser como una fuerte atracción hacia algo: un modo de vida, una profesión, un trabajo o misión concreta. Se sabe que Dios está llamando cuando:
La vocación consta fundamentalmente de la llamada gratuita por parte de Dios y la respuesta en libertad por parte de la persona. El proceso vocacional depende del encuentro con Cristo y su causa.
2. ¿Quién puede tener vocación?
Todos los cristianos, por nuestro bautismo, somos llamados por Dios a seguir a Jesucristo y a evangelizar. Dios quiere que todas las personas se salven y lleguen al conocimiento de la verdad. Un amor tan grande como el que Dios nos tiene a cada uno, no puede dejar indiferente. Todos tienen que responder a su propia llamada. La clave es “sentirse alcanzado” por Cristo que nos revela el misterio de Dios, nos enseña a responder fielmente y nos ayuda a salir al encuentro de los demás y a servirlos.
3. ¿Qué hay que hacer para tener una vocación?
No se trata tanto de hacer como de estar abiertos y escuchar lo que Dios quiere de nosotros. Dios se nos revela por medio de las palabras de otras personas. Por medio de ejemplos de vida y testimonios que nos animan y nos desafían a ser iguales; por medio de la comunidad que solicita a veces ayuda basándose en los talentos y capacidades de uno de sus miembros.
No hay que “hacer” sino escuchar. Sin embargo, para responder a la vocación propia hay que tener aptitudes concretas:
4. ¿Cómo puedo saber qué vocación tengo?
Dios no llama por teléfono ni con mensajes espectaculares. Más bien los acontecimientos de la vida, la personalidad y la manera de enfocar las cosas suelen ir dando pistas sobre el camino a seguir. Siempre es necesaria la oración y el acompañamiento de una persona con la que tengas confianza y a quien le concedas una cierta autoridad moral. La oración y la persona que te acompañe te irá guiando en el proceso del discernimiento vocacional.
5. ¿Qué es y cómo se hace el discernimiento?
El discernimiento implica escoger entre dos bienes (tal como la vida religiosa o la vida soltera o el matrimonio) y no entre el mal y el bien. Si nuestra decisión es entre algo malo o algo bueno, eso no es cuestión de discernimiento, ya que Dios no puede estar llamándote para el mal. No hay vocación al mal, sino tentación.
El discernimiento tiene lugar en el contexto de una relación con Dios. Cuando amamos a alguien queremos agradarle.
El discernimiento viene de una lucha espiritual. Todos tenemos que luchar contra nuestra falsa identidad, el egoísmo, el orgullo, la ira, las compulsiones, la ambición, los miedos, las dudas, las faltas de confianza…
Según san Ignacio de Loyola, hay siete actitudes o cualidades necesarias para el discernimiento:
El tercer tipo de persona es la que es verdaderamente libre, cuyo deseo es hacer la voluntad de Dios, sin condiciones.
6. ¿Qué es un sacerdote?
El sacerdote es la persona que, llamada por Dios, comparte en el sacerdocio de Cristo, es decir, en su sacrificio y ante Dios y en la predicación de la Palabra. Jesús en el Evangelio habló sobre sí mismo como el Buen Pastor, el que cuida a su pueblo. Su sacrificio en la cruz es el acto supremo de amor por su comunidad. Para los cristianos, Jesús es el único sacerdote ante Dios Padre. Pero Jesús escogió a sus discípulos para continuar su misión.
Los sacerdotes están al servicio de las comunidades parroquiales y de otros grupos de cristianos para alimentarlos con la Palabra de Dios y los sacramentos. Ejercen su función sagrada en el culto o en la comunión eucarística. En ella, actuando en la persona de Cristo y proclamando su ministerio, unen la ofrenda de los fieles al sacrificio de Cristo.
7. ¿Por qué no se pueden casar los sacerdotes?
En la Iglesia católica se considera que el ministerio sacerdotal es tan importante y de tal manera exige la energía y la entrega total del sacerdote, que se considera esta vocación de total entrega a Jesucristo en celibato.
8. ¿Cuál es la diferencia entre un sacerdote diocesano y un religioso?
Los sacerdotes diocesanos viven en las parroquias, a veces solos y deben obediencia al obispo local. La vocación religiosa implica la mayoría de las veces una vida comunitaria, que incluye pobreza y obediencia a un superior de la comunidad así como al superior general de la Congregación. Cada una de las Congregaciones tiene su propio carisma, que el sacerdote religioso abraza como suyo y se compromete a realizar dentro de su Congregación.
9. ¿Qué diferencia hay entre un sacerdote y un hermano religioso?
La diferencia es que el hermano no recibe el sacramento del Orden Sacerdotal. Tiene una vocación distinta: mientras que se compromete a observar los mismos votos de castidad, pobreza y obediencia que su compañero sacerdote dentro de la congregación, no preside en la Eucaristía ni administra los sacramentos. Está, en cierto modo, liberado, para vivir la vida de la comunidad, sirviendo y trabajando codo a codo con ella.
10. ¿Qué diferencia hay entre un sacerdote y un diácono?
Desde el principio de la Iglesia existían en la comunidad diáconos y diaconisas, cuya función era el servicio por medio de la predicación de la Palabra, las obras sociales de atención a los más necesitados, y la administración de algunos sacramentos, como el Bautismo o el Matrimonio. Aunque en tiempos posteriores se hizo costumbre de la Iglesia que sólo los que iban a ser sacerdotes recibían la imposición de manos como diáconos, después del Vaticano II, se restableció el diaconado como forma de servicio permanente dentro de la Iglesia.
Corresponde a los diáconos, entre otras cosas, asistir al obispo y a los presbíteros en la celebración del Matrimonio, proclamar el evangelio y predicar, presidir las exequias y entregarse a los diversos servicios de la caridad.
11. ¿Se pueden casar los diáconos?
Hay diáconos de transición, es decir, los que, después de un tiempo, serán ordenados sacerdotes. Estos tienen un compromiso de celibato y no se casan.
Pero hay también diáconos permanentes casados, que, de acuerdo con su esposa, deciden seguir este camino. En muchos lugares existen lo que se llaman parejas diaconales, es decir, que aunque es el marido el que se ordena, los dos participan del ministerio.
12. ¿Son santos todos los sacerdotes?
Tristemente, no. Los sacerdotes son humanos y por lo tanto, están sometidos a las tentaciones y problemas de todo ser. Todos conocemos casos de sacerdotes que no han sido fieles a su ministerio o que han cometido faltas—a veces muy graves. Pero el llamado de los sacerdotes es, como el de todos los cristianos, a la santidad. Y en su caso, es a vivir radicalmente entregados a Dios y al servicio de la comunidad.
13. ¿Qué es una religiosa?
Una religiosa es una mujer que ha recibido una llamada de Cristo a entregarse radicalmente a él viviendo en comunidad dentro de una Orden o Congregación religiosa, en pobreza, castidad y obediencia.
14. ¿Hay distintos tipos de congregaciones?
En la tradición de la Iglesia existen Congregaciones contemplativas y congregaciones activas. Las congregaciones contemplativas suelen vivir en comunidad enclaustrada (es decir, sin salir del monasterio o convento) dedicadas totalmente a la oración y al silencio. Piden por las necesidades de la Iglesia y del mundo , inspiradas en las palabras de Jesús a Marta: “María ha escogido la mejor parte”.
Las congregaciones de vida activa son aquellas que, viviendo en comunidad, están implicadas en acciones pastorales, evangelizadoras y misioneras concretas, según sus carismas. Son las órdenes y congregaciones que trabajan en hospitales, escuelas, proyectos de misión, catequesis, etc.
15. ¿Se considera el matrimonio una vocación? ¿En qué consiste esa vocación?
El matrimonio es también una vocación. Es la llamada de Dios a vivir en relación con otra persona, a modelar el modo de relación íntima de Dios con la iglesia y a construir la iglesia doméstica que es la familia. El matrimonio es una escuela de amor no sólo para los hijos, sino para toda la iglesia y para el mundo. El amor matrimonial, por naturaleza, debe ser creador. Dios creó por amor, para compartir con nosotros su hermosura, su bondad y su felicidad. El amor matrimonial también debe ser creador.
16. ¿Puedo tener vocación de soltero? ¿Es eso una vocación?
El ser soltero podría ser una vocación tan fuerte y poderosa como la del matrimonio o la vida religiosa. Pero, ¿para qué podría querer Dios que alguien no se case ni viva en comunidad religiosa o en sacerdocio? Dios tiene una gran variedad de maneras de llamar. En esta llamada, dice el P. Eduardo Fernández, “la clave del amor es que éste refleje el amor de Dios. En el caso de los solteros, este amor no es manipulativo ni posesivo, sino entregado y compasivo. Esto significa que los solteros van a tener que arriesgar mucho para salir al encuentro de otros de manera que eviten la exclusividad y la competición”.
17. ¿Qué hacen los misioneros?
Por definición, la Iglesia es misionera, es decir evangelizadora. Cristo dio su misión a todos sus seguidores de anunciar la Buena Noticia. En el sentido tradicional de la palabra, los misioneros son aquéllos que salen de sus hogares, dejan su zona de comodidad propia, para ir a atender a las necesidades de otros y extender la Buena Noticia de la salvación de Cristo por todo el mundo.
18. ¿Qué proceso hay que seguir para hacerse sacerdote?
Los jóvenes que quieren ser sacerdotes pasan por un proceso de discernimiento sobre las motivaciones de su vocación; un proceso de formación humana; un proceso de maduración psicológica; unos estudios académicos y estudios teológicos y ministeriales en el Seminario, o en el noviciado de la Congregación a la que quieran pertenecer. Ahí son acompañados por directores espirituales, profesores y superiores en su caminar hasta llegar a su decisión final sobre su Ordenación.
19. Y para ser religioso o religiosa, ¿qué hay que hacer?
Entrar en contacto con la Congregación para conocer bien su historia, su carisma y espiritualidad y permitir que los superiores de la congregación te conozcan para discernir juntos si ése es en realidad tu camino. Se pasa normalmente por un período de formación que comprende el postulantado, el juniorado, y el noviciado, hasta llegar a profesión, primero temporal y luego perpetua, de votos.
20. ¿Qué son los votos de pobreza, castidad y obediencia?
La pobreza no consiste simplemente en no tener nada, sino en un generoso compartir de lo que somos y tenemos. Es una vida en solidaridad con los pobres; una consciencia de las injusticias existentes en el mundo y del sufrimiento de otros y el compromiso de trabajar para aliviar la opresión y realizar el Reino.
La castidad es asumir y transmitir el amor humano por la universalidad, disponibilidad, y renuncia de conveniencias personales. El misterio del celibato es un misterio de amor no posesivo. Una vida en celibato ofrece más soledad y menos intimidad que el matrimonio.
La obediencia es un compromiso a escuchar profundamente la llamada de Dios, que a veces viene por medio de la autoridad y la comunidad y una promesa a vivir esa llamada fielmente. Los medios que ayudan a una obediencia más madura son: Poner en primer lugar las necesidades de los que nos rodean y especialmente las de los más pobres; orar pidiendo un corazón disponible para ver con más claridad dónde tenemos que poner los pies, escucha atenta y desinteresada que interpele al corazón y renuncia a todo lo que nos ate e impida un servicio generoso.
21. ¿Qué es un superior?
No se trata de que sea más importante ni más digno, sino de aquella persona a quien Dios y la comunidad religiosa han puesto al frente de la comunidad para ayudar a cumplir la voluntad de Dios desde el carisma de la congregación. El superior o superiora acompaña a cada miembro de la comunidad y a la comunidad como grupo en su peregrinación hacia Dios. Las personas que entran en una congregación hacen un acto de confianza en que el superior o superiora representa para ellos la voz de Dios.
22. ¿Y a quién le debe obediencia un sacerdote diocesano?
El sacerdote diocesano está obligado a escuchar, respetar y obedecer al obispo de su diócesis.
23. ¿Hacen voto de pobreza los sacerdotes diocesanos?
No. Los sacerdotes diocesanos tienen independencia en cómo distribuir su salario y los bienes que tengan por otros trabajos o herencias.
24. ¿Hay que vivir necesariamente en comunidad?
Las congregaciones religiosas, excepto en casos muy concretos, tienen la vida de comunidad como una de sus características. La vida de comunidad proporciona muchos apoyos en la fidelidad a la vocación, aunque también presenta algunos desafíos en la construcción de relaciones rectas.
25. ¿Cómo puedo elegir a qué congregación pertenecer?
Tienes primero que conocerte a ti mismo/a para ver en qué carisma (de salud, educación, catequesis, ministerio pastoral, misión o espiritualidad) podrían tus dones y talentos ser mejor utilizados por Dios para la construcción de su Reino.
Después puedes conversar con personas de tu confianza, informarte sobre distintas opciones, asistir a retiros vocacionales y obtener materiales de información sobre la historia, vida y carisma de las distintas congregaciones. En todo ese proceso, Dios te irá conduciendo al lugar donde esté tu verdadera felicidad.
26. ¿Qué es un carisma?
Los carismas son los dones que el Espíritu Santo concede a la Iglesia para el bien de todos. Se dice que ciertos grupos tienen un carisma de educación, o de cuidado de salud, o de ministerio juvenil, por ejemplo, porque ese es el fin y el objetivo para el que surgieron como grupo dentro de la Iglesia.
27. ¿Qué es un ministro eclesial laico?
Los ministros eclesiales laicos son personas—hombres y mujeres—especialmente llamados por Dios para desarrollar una misión de evangelización o educación o administración dentro de la estructura de la Iglesia. Reciben una formación especial y dedican su vida a trabajar dentro de la Iglesia, mientras que continúan viviendo en sus familias. En un documento de los obispos de Estados Unidos de hace pocos años se les llama “Colaboradores en la viña del Señor”.
28. ¿Qué es una vocación seglar?
Una vocación seglar es la de aquellos que sienten la llamada de Dios a vivir su vida cristiana dentro del mundo y de sus obligaciones profesionales, cívicas o familiares. También se llama vocación laical.
29. ¿Qué es un instituto secular?
Un instituto secular es una asociación eclesial que agrupa a personas que continúan viviendo en el mundo y cumpliendo con su profesión con una vocación seglar, pero un compromiso con un carisma específico y una comunidad de apoyo. Realizan también votos o promesas, pero no tienen carácter público.
30. ¿Qué es una asociación de fieles?
Es otro modo de vocación dentro de la iglesia en la que los llamados a este modo de vida continúan también su vida profesional laical dentro del mundo, alimentándose de un carisma propio. No tienen votos, aunque algunos miembros pueden hacer compromisos privados de celibato o entrega total. Las asociaciones de fieles reúnen dentro de un mismo carisma y espiritualidad a personas solteras o casadas que quieren vivir su vida cristiana de una manera profunda, exigente, y con el apoyo de una comunidad.