Voluntariado
¿Por qué molestarse?
Por Carmen Aguinaco
Cuando lleguen las vacaciones, voy a dormir todo el día, dicen algunos jóvenes. Es un proyecto ambicioso donde los haya, ¿verdad? Otros, sin embargo, piensan que cuando tengan un tiempo en el que las obligaciones más urgentes no los reclamen tanto, podrán presentarse como voluntarios para alguna buena acción. También es un proyecto ambicioso, pero quizá menos comprensible, ¿no? ¿Por qué desear emplear un tiempo precioso en hacer algo por lo que nadie les va a pagar (en dinero al menos)?
Algunos dicen que lo hacen porque así se “sienten bien”. Otros, que lo hacen por conocer a gente y hacer contactos que quizá más tarde puedan beneficiarles económica o profesionalmente.
Otros, y éstos sí que son raros, lo hacen simplemente por que es lo que piensan que deben hacer, porque se sienten responsables por sus hermanos y hermanas más necesitados, y porque sienten que Dios así se lo pide. Porque el tiempo, los talentos y las energías no son suyas, sino de Dios, que se los ha dado.
El voluntariado es difícil. Requiere compromiso, esfuerzo, dedicación y sacrificio. Y, como su propio nombre indica, voluntad de hacer el bien. Es el resultado de una libre elección, personal y gratuita que no espera recompensa. Es todo lo contrario al egoísmo y la comodidad. Es una acción para otros. En realidad, casi se puede decir que es cosa de héroes. Algo locos, diríamos, según los standards de la sociedad actual.
El voluntariado es voluntad en acción. No se puede quedar nunca en un simple deseo. Dice G.K. Chesterton que la oración no cambia a Dios, sino a nosotros. Es decir, que nuestra petición por otros no obliga a Dios a actuar, sino que nos fuerza a mirar a nuestra propia situación y ver lo que podemos hacer. Nos empuja a actuar. Algunos dicen que todo esto está muy bien pero, ¿qué puedo hacer yo solo ante los graves problemas del mundo?, pensamos. Por eso el voluntariado no es cosa de uno solo, sino de toda una organización.
El voluntariado exige que se unan fuerzas para actuar en conjunto. Hay que buscar el grupo u organización que mejor responda a las propias inquietudes y unirse a eso, no ir de francotirador por el mundo.
Hay una enorme variedad de campos donde trabajar y en la mayoría de ellos hay organizaciones implicadas. Hay que buscarlos y dar el paso de compromiso firme y constante.
Tu turno
¿Qué piensas que te pide Dios que hagas con tu tiempo, tus talentos y tus energías? ¿Piensas que no puedes, o que tienes cosas mucho mejores que hacer? ¿Piensas a veces que no vas a obtener ningún beneficio?
- Inicie sesión para enviar comentarios
- Enviar esta página
- In English





