San Ignacio el “Teóforo” o portador de Dios fue el tercer obispo de Antioquía, donde los discípulos de Cristo empezaron a llamarse cristianos. Además de su testimonio de mártir nos dejó siete cartas en que exhorta a los cristianos a vivir unidos a Cristo, “pan de Dios”. “Trigo soy de Cristo,” dijo antes de ser martirizado, “seré molido por los dientes de las fieras a fin de llegar a ser blanco pan”.
¿Cómo aprecio la Eucaristía? ¿Cómo puedo convertirme también yo en pan para los demás? ¿Quién tiene necesidad de mí hoy?