Creando música para los oídos de Dios
Enviado por romane el Mié, 09/03/2008 - 18:17.Comparte tu don. No es tuyo
Por Santiago Fernández
Mi madre me dijo en alguna ocasión: “M´hijo, siempre comparte tu don con la Iglesia y ponlo al servicio de Dios, ya que Él fue quien te lo dio”. Estas sabias palabras me han acompañado siempre en mi ministerio y me han dado fortaleza en momentos difíciles.
Soy director de coros parroquiales en la Arquidiócesis de Detroit. Trabajo en la parroquia de San Miguel en Pontiac, Michigan, donde dirijo los coros en inglés y español. Dios me llamó a este ministerio cuando tenía 14 años, cuando me integré al coro de mi parroquia en Cuernavaca, México. Mis años de adolescencia, con sus dificultades e incertidumbres, estuvieron iluminados y bendecidos por Dios a través de este maravilloso ministerio musical litúrgico. Siempre había actividades, ensayos o fiestas con los demás integrantes del coro y para mí fue muy sano y positivo estar siempre entre gente comprometida y entregada al servicio de la iglesia.
Llegué a este país como estudiante de intercambio cuando tenía sólo 16 años y me integré a un coro hispano para seguir mi ministerio. La Misa era mensual y eso me permitía seguir mis estudios y cumplir mis responsabilidades en la casa donde vivía.
Inicié mis estudios universitarios en Massachusetts, cerca de Boston y era el encargado de la música para 3 misas dominicales que se celebraban en los dormitorios universitarios. Después de un tiempo regresé al área de Detroit para terminar mis estudios de música en la universidad y entré en otra parroquia, en donde estuve a cargo de todo el programa musical durante varios años. Llegué a mi parroquia actual hace seis años y tengo la gran bendición de trabajar con un excelente equipo pastoral que se desvive por atender las necesidades de nuestra comunidad parroquial.
Trabajo, además, con Oregon Catholic Press, con quien he grabado algunos discos y para quien en ocasiones asisto a eventos en los que hace falta ministerio musical. También estoy en contacto con varias organizaciones nacionales de ministerio hispano. De hecho, en 2003 compuse el tema Constructores de la Sociedad para el Congreso Raíces y Alas, organizado por el Consejo Nacional Católico para el Ministerio Hispano. Creo que es una de mis mejores canciones que refleja vivamente el momento de los jóvenes hispanos en la Iglesia Católica de Estados Unidos con todo un desafío a construir una sociedad nueva, dando respuestas a los conflictos y problemas que van surgiendo.
Nunca he sentido mi compromiso con la Iglesia como una obligación o un deber, sino como un enorme gozo y como una fuente de gracia para mí y mi esposa y nuestros tres hijos.
Tu turno
¿Qué talentos te ha dado Dios que crees debes compartir con otras personas? ¿Ya estás poniendo tus dones y talentos al servicio de Dios y de tu iglesia?
¿Por qué no desistieron?
Dicen que a Santa Cecilia, mártir de los primeros tiempos, intentaron sofocarla en una habitación sin aire. No tuvieron éxito e intentaron cortarle la cabeza tres veces. Al fin murió y, según la leyenda, cantaba alabanzas al Señor al morir. Parece que por eso es honrada como patrona de la música litúrgica.





