Una gota de agua es importante
Llegué a Chicago desde mi nativa Guadalajara, México en 2004 con la maleta totalmente vacía y el corazón lleno de ilusiones y determinación. Era un enorme cambio para mí. Estudié mucho, trabajé mucho, me esforcé y tuve muchos éxitos académicos. Pero hubo otra cosa que dio un giro aun más definitivo a mi vida.