En el curso del año que viene seguiré el camino en el que Dios me ha llamado a estar. No es un camino fácil pero es el camino que ha llenado mi vida de felicidad y bendiciones, mucho más que cualquier otro que haya tomado antes.
En este blog, compartiré con ustedes mi jornada hacia el sacerdocio como religioso. Soy el Hermano Ray Cook, en el 2003 solicité mi entrada a una orden de religiosos llamada los Misioneros Oblatos de María Inmaculada. En el año 2007 hice mis primeros votos y, si Dios me lo permite, el próximo mes de Septiembre haré mis votos perpetuos. En este momento estoy esperando la decisión de mi consejo provincial y una carta de aprobación. Este es un paso muy importante para cualquiera en la vida religiosa.
En mayo terminé oficialmente mis prácticas pastorales. De momento estoy de vacaciones compartiendo con amigos y familiares mientras escribo este blog. Fui asignado a una parroquia de 4000 familias registradas en Tewksbury, Massachusetts. Llegué ahí el 3 de Agosto de 2010 y descubrí que tan atareada y desgastante puede ser la vida parroquial. Y de esto he aprendido una lección, es necesario tomarme un tiempo libre para recargar mis baterías y poder servir mejor al pueblo de Dios. Necesito tiempo para pensar, y reír y disfrutar de lo hermoso que es el mundo en el que vivimos. Estos últimos días he estado pensando en toda la gente que ha tocado mi vida de alguna manera, durante el tiempo que estuve en St. William. Los momentos más importantes que me ayudaron a sostener mi vocación, fueron aquellos en los que los feligreses y mi comunidad Oblata me brindaron su apoyo. Esto me hizo darme cuenta de que yo también necesito apoyar a aquellos que deciden seguir su llamado. Antes de irme de vacaciones, pasé un tiempo agradable con amigos de la parroquia y tomé esta oportunidad para agradecerles su amistad durante mi estadía; ellos siempre serán parte de mi jornada y los extrañaré mucho. Creo que estas experiencias serán parte de mi vida religiosa y está bien porque sé que si no hubiera seguido mi llamado nunca habría conocido a esta gente tan maravillosa. Dios me ha bendecido tanto que no hay palabras para describirlo y así continúo mi jornada en este momento esperando mi ordenación y reflexionando en mis viejas y nuevas amistades. “Un amigo fiel es un refugio seguro; el que lo haya ha encontrado un tesoro. ¿Qué no daría uno por un amigo fiel? ¡No tiene precio! –Siracides 6:14
Si tienes alguna pregunta o te gustaría saber más acerca de los votos religiosos no dudes en dejarnos tus comentarios. En los próximos meses estaré contestando tus preguntas. Por el momento por favor oren conmigo por dos compañeros míos que también están esperando su aprobación como yo, Sydney Musonda y Emmanuel Mulenga. ¡Bendito sea Cristo Jesús!