Sí, Jesus es el EMMANUEL, ¡el Dios con nosotros! Especialmente en las dificultades, Él está a nuestro lado. A veces las situaciones difíciles de la vida no nos dejan sentirlo cerca, pero Él está siempre. Hay como una presencia permanente, comprometida y misteriosa. La Cruz es el compromiso de Dios con el dolor y la tragedia humana… ¡Él murió para decirnos que incluso cuando morimos Él no nos deja solos!