La religión no está contra la ciencia. La religión y la ciencia están llamadas a construir un fecundo dialogo a favor de la humanización de nuestro mundo. Para que este dialogo suceda ambas, religión y ciencia, deben vivir una profunda transformación y asumir una actitud humilde de mutualidad y corresponsabilidad. En nuestro caso concreto el cristianismo para poder dialogar con la ciencia debe superar el pensamiento mágico y debe evitar la lectura fundamentalista de la biblia y acercarse a una lectura de la Biblia que considere la dimensión sacramental, metafórica y NO científica de este libro sagrado. La Biblia no es un libro de geografía o de biología aunque contenga algunos elementos de geografía o biología y debe ser leído con los ojos de la fe más que tratando de hacerlo concordar con los datos científicos de nuestros días.
Por su parte la ciencia debe aceptar que existen otras maneras de conocimiento más allá del conocimiento puramente científico entre los que se encuentra la FE. Por la fe llegamos a conocer a Dios cuya existencia o esencia no puede ser probadas por la ciencia ya que pertenecen al área del MISTERIO/ SACRAMENTO de la existencia. Este tema es muy complejo y requiere de mucho mas espacio…éstas son pequeñas pistas para intentar construir una respuesta más elaborada.