P: ¿Por qué mis papás tratan a mi hermano mejor que a mí? ¿Será que siento envidia?
R: Esta es una de las preguntas en silencio de muchos niños, jóvenes e incluso adultos que han sufrido o están sufriendo esta situación.
Hay padres que se sienten más unidos o que encuentran más afinidad hacia un determinado hijo. Normalmente, este sentimiento o esa unión está en función de una serie de características como personalidad, carácter, gustos, aficiones, ser el más débil, ser el hijo mayor o el pequeño, parecido físico... Pero ello, no necesariamente significa que quieran más a un hijo que a otro, tan sólo se sienten más unidos porque coinciden más en gustos o porque ese hijo tiene una serie de cualidades que les unen más.
Otras veces, pueden sentir preferencia o sentirse más atraídos dependiendo de las circunstancias por las que ese hijo esté pasando o, sencillamente, por temporadas. Así, por ejemplo, cuando un hijo está pasando una situación difícil o una enfermedad, los padres se vuelcan más con él, pudiendo parecer que lo que sienten es preferencia, sin embargo, es el instinto de padres que hace que lo protejan, le ayuden y lo atiendan cuando les necesitan.
O bien, porque ese hijo se muestra más simpático, cariñoso o comunicativo con ellos y resulta más fácil entenderse con él.
También se da el caso, donde el rol de hijo favorito va cambiando conforme pasa el tiempo. En un momento determinado los padres pueden sentir preferencia por un hijo, pero con el correr del tiempo puede ser por otro. Este sentimiento puede variar de un hijo a otro según va pasando el tiempo.
Debemos ser conscientes de que pueden existir diferencias, pero por lo general, sólo con respecto al tipo de relaciones, no con respecto al amor que los padres sientan por sus hijos.
Sin embargo, no podemos negar que también hay padres que realmente pueden llegar a querer más a un determinado hijo y que, además, demuestran claramente su preferencia. Esta evidencia puede perjudicar al resto de los hermanos, ya que se sentirán menos queridos y les producirá inseguridad, perdida y baja autoestima, sobre todo si son pocos hermanos.
No sé si conoces la parábola del hijo prodigo, el hermano mayor llego a sentir esta envidia cuando el menor regreso y su padre le brindo el amor, es un sentimiento casi normal de cuando nos sentimos remplazados o relegado, lo importante aquí es ver qué hacemos con ese sentimiento, como actuamos. Dios nos ama tanto que crea el concepto de familia porque es en ella donde siempre tendrás amor incondicional. Vendrán tiempos cuando tus hermanos serán los únicos que te apoyen en momentos difíciles de tu vida. La biblia nos dice: “El amigo ama en cualquier ocasión, y un hermano nace para compartir la adversidad. (Proverbios 17:17) Biblia de Jerusalén. Que mejor que logres tener una gran amistad con tu hermano/a.
Un poco de sana competencia y jugar a las peleas con tus hermanos es una cosa, pero si constantemente te ves envuelto en acaloradas discusiones con tu hermano o hermana, debes resolver esta situación antes de que se convierta en una separación permanente entre ustedes.
Te recomiendo que sigas estos pasos:
Pedir ayuda a Dios: Ora por tu hermano o hermana y por tu relación con el o ella. Pídele a Dios que te muestre si, de alguna manera, estás contribuyendo de forma negativa en esta situación. Si le pides que te ayude a superar este problema, Él lo hará.
Cambia tu perspectiva: Observa la situación desde el punto de vista de tu hermano o hermana. Si observas los hechos objetivamente, probablemente te des cuenta de que no hay favoritismo.
Muestra tu apoyo: Anima a tu hermano/a a dar lo mejor de sí y ayúdalos a salir adelante, aún si esto parece lo último que quisieras hacer. Felicítalos por sus logros y comparte su felicidad. Muestra un interés genuino por los acontecimientos en sus vidas. Y si esto te parece difícil de hacer, pídele a Dios que te ayude. Cuando muestres apoyo sincero a tus hermanos, lo más probable es que ellos harán lo mismo contigo.
No te compares: Si te fijas solamente en las habilidades de alguno de tus hermanos, probablemente pensarás “¡Es mejor que yo en todo!”, pero puede ser que él esté pensando lo mismo de ti. Todos tenemos talentos propios, pero nadie puede triunfar en absolutamente todo a lo largo de su vida. Deja que tus hermanos destaquen sus fortalezas y en lugar de desear ser como ellos, descubre tus propios talentos y desarróllalos. Enfócate en dar lo mejor de ti, y no en competir con tus hermanos.
Y por ultimo platícalo con tus padres quizás ellos lo hayan hecho sin ninguna mala intención y no se han dado cuenta de cómo te sientes tu, estoy segura que encontraras la mejor respuesta en ellos.
Bendiciones.