En el blog anterior hablamos del mes de la Herencia Hispana y de todas las cosas que deberíamos celebrar acerca de nuestras raíces latinas. Aunque creo que parte de ese orgullo de ser hispanos debería incluir un reconocimiento  al sufrimiento que nuestra comunidad está atravesando.

No hay nada nuevo acerca del sufrimiento que pasan los inmigrantes indocumentados con diferentes problemas, o de los estudiantes que pelean por su derecho a recibir una buena educación y llevar a cabo sus vocaciones profesionales.  Una de las más recientes agresiones contra la comunidad inmigrante vino del estado de Alabama, donde un juez otorgó el poder a la policía estatal y local de verificar el estatus migratorio de las personas en paradas de tránsito de rutina. Y revisar el estatus migratorio de los niños en las escuelas durante el período de inscripción.

De acuerdo a las noticias, tan pronto como esta decisión fue aprobada, cientos de familias comenzaron a desaparecer, dejando todo atrás. Su casa, artículos personales, mascotas, llevando consigo solamente lo poco que podían. Nadie sabe a dónde fueron, y lo más seguro es que ni si quiera ellos mismo saben a dónde van. Esta es una triste realidad.

Otro efecto de esta nueva ley tuvo un impacto directo en los niños y jóvenes. En cuanto el juez tomó la decisión, estudiantes hispanos comenzaron a desaparecer de las escuelas públicas por temor a ser detenidos o poner en riesgo a sus padres.

Una gran cantidad de estudiantes hispanos no asistieron a clases al día siguiente. Algunos se quedaron en casa, otros están huyendo del estado, todos ellos víctimas de un sistema roto que la mayor parte del tiempo se olvida del impacto humano que tienen las leyes.

Desde ese día, un buen porcentaje de estudiantes han sido dados de baja o han dejado de asistir a clases y cientos de familias han abandonado Alabama. Nuestra comunidad necesita niños y jóvenes que sean seguros de sí mismos, educados y animados, no traumatizados ni victimizados. En este tiempo donde nuestra comunidad está en crecimiento y depende de más generaciones de jóvenes educados, no podemos permitir que este tipo de leyes pasen y quedarnos callados.

Así que continuando con la reflexión de nuestro orgullo y herencia hispana, veamos el otro lado de la moneda y luchemos por lo que es justo. Te invito a que continúes participando en organizaciones comunitarias y de apoyo, o que busques un lugar donde puedas participar como voluntario. Si estás en la posición de ayudar a otros, especialmente a jóvenes estudiantes y niños, hazlo. Y continúa ayudándote  a ti mismo haciendo lo correcto para ti y para aquellos que necesitan de tu apoyo.

Hace un año fue Arizona, hoy es Alabama, y mañana puede que sea tu estado. Así que demostremos que la Herencia Hispana es más que un mes, es toda una vida, una vida de lucha y protección para los más vulnerables en nuestra comunidad hispana.

 

 

 

 
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