Llega noviembre y con él una gran oportunidad para que tú y yo marquemos la diferencia. Es el momento del año en que toman lugar las elecciones por todo el país y nunca habíamos tenido tanto en juego como ahora, sobre todo los jóvenes hispanos. ¿No estarías de acuerdo?
Aunque no es año de elecciones presidenciales, es de extrema importancia. Son elecciones al Senado y por tanto, para que nuestras peticiones y necesidades se tomen en cuenta, debemos mostrar que contamos.
Todos hablan sobre la comunidad hispana y la comparan a un gigante dormido. Necesitamos despertar a ese gigante entre todos. Y el Día de las Elecciones es perfecto para que suene el despertador y para que nuestra comunidad demuestre que de veras está despierta. La iglesia habla sobre nuestros jóvenes no como el futuro, sino como el presente. Para que los jóvenes puedan hacer una demostración de su postura válida, deben demostrar que están listos para el desafío, listos para contribuir activamente en la vida de la iglesia, de sus comunidades, de su nación y de su mundo.
Estamos en una encrucijada y nuestra comunidad nos necesita hoy más que nunca. Para que se aprueben como ley el Dream Act y la Reforma Immigratoria debemos mostrar que contamos. ¿Están dispuestos a hacer su parte?
¿Qué tal les ha ido a los jóvenes hispanos en el Día de Elecciones en estos años recientes? Aquí están los hechos: “Los jóvenes hispanos son los que menos probablemente se inscriban para votar y voten de hecho en las elecciones, tanto presidenciales como no. En 2008, 52% de jóvenes negros y 44% de jóvenes blancos votaron, comparado con el 27% de jóvenes latinos”. (Fuente: U.S. Census Bureau Population Survey.)
Esta es una estadística muy preocupante en mi opinión. ¿Qué piensas tú?
El Día de Elecciones es el 2 de noviembre y mi pregunta para ti es, ¿QUÉ VAS A HACER SOBRE ESTO?
Algunas sugerencias de lo que puedes hacer:
1. Si eres ciudadano de Estados Unidos, inscríbete para votar y vota el 2 de noviembre.
2. Si has sido residente legal durante más de cinco años y tienes más de 18, hazte ciudadano.
3. Si no puedes votar por cualquier razón, encuentra a alguien que sí vote y pídele que lo haga.
4. Si eres cualquiera de los anteriores, ven y ofrécete voluntario. Hay muchas oportunidades de ayudar. Encuentra una organización comunitaria que ayude a la gente a votar, visita o llama a los votantes para recordarles el Día de Elecciones, hazte voluntario para asegurarte que todos los votantes inscritos en tu comunidad salen a votar, y ayuda a residentes legales a convertirse en ciudadanos ofreciéndote como voluntario en talleres de ciudadanía en tu comunidad.
Tu contribución en cualquiera de estas áreas hoy hará una enorme diferencia mañana. Votar es un privilegio y una responsabilidad. Si tienes ese privilegio, aprovéchalo y si no lo tienes, todavía puedes ayudar a otros recordándoles su privilegio y su responsabilidad.
Un hombre muy sabio me dijo que el pecado mayor del siglo XXI es la indiferencia y yo creo que es verdad. El día en que todos puedan ver las necesidades de las personas de su alrededor, no a través de lo que ven claro en su mente, sino en su corazón, seremos capaces de construir una sociedad mejor y un mundo mejor para todos.
Así que, ¿te quedarás indiferente, o serás parte del cambio? ¿Cómo contribuirías a la comunidad el Día de las Elecciones? ¿Ves otros modos de contribuir y marcar la diferencia? Recibo con agradecimiento sus comentarios.