Agradar a Dios… suena muy difícil ¡imagínate agradar a Dios! esto puede ser una tarea muy complicada. Sin embargo, recordemos un poco ¿por qué aprendimos a bailar? tal vez para agradar a la chica que tanto nos gustaba… ¿y por qué empezamos a fumar? tal vez para agradar a nuestro grupo de amigos ¿no? Pero hablando ya más en serio, es verdad que muchos se meten en ambientes o en situaciones problemáticas simplemente por agradar a su grupo de amigos aunque estas acciones traigan consigo experiencias muy desagradables.
Y realmente agradar a Dios no es tan difícil como parece, es tan sencillo como tomarse un refresco o peinarse por las mañanas.
¿Y cómo hacerlo? de la manera más sencilla, y la mejor manera de explicarlo es diciéndoles: Simplemente hagan todo en nombre de Dios y ofrézcanle todo lo que hagan, y con confianza les aseguro que todo eso será de su agrado.
¿Qué pasa cuando le cantamos una canción a nuestra novia? Ella se alegra y lo agradece. Si ayudamos a mamá en casa, ella se pone contenta; si sacamos buenas notas, el maestro se siente feliz de saber que su trabajo está dando frutos para un futuro mejor.
Bueno amigos, simplemente, hagamos lo que hagamos, hay que ofrecérselo a Dios, estoy seguro que en el momento de empezar a ofrecerle nuestros estudios, nuestra tarea, nuestro examen final, nuestra enfermedad, nuestras alegrías, nuestro triunfo en los proyectos escolares, todo, será del agrado de Dios, y es que la misma acción lo provoca, no podemos hacer algo mal, si lo ofrecemos a Dios, el mismo espíritu nos impulsa a hacer cosas del agrado de Dios y para nuestro bienestar y de los que nos rodean.
Es tan sencillo y tan fácil que parece como si ya lo hubiéramos hecho desde siempre. Inténtalo y verás que te acostumbrarás y te sentirás muy bien contigo mismo y te darás cuenta de que Dios no está tan lejos, te convencerás de que siempre camina a nuestro lado.
No dudes, en ocasiones parece tan sencillo que lo pasamos por alto, pero es una manera muy fácil y muy segura de obtener la confianza y la fe necesaria para poder luchar en favor y a lado de Dios para bien de su Gloria.
¡Que Dios los bendiga y los llene del Espíritu Santo!