Su padre quería que fuera abogado y para agradarle, Pedro empezó a estudiar leyes. Pero muy pronto se dio cuenta de que nunca sería feliz en esa vida. Conoció a Pedro Faber, jesuita, y decidió unirse él también a la Compañía de Jesús. Trabajó como jesuita en Alemania por muchos años y luchó contra los errores que estaban muy extendidos en ese tiempo. Escribió mucho. Son conocidos los dos catecismos que escribió.
¿De qué maneras o con qué instrumentos piensas que puedes ayudar a proclamar la Palabra a otros?