Catequesis 3: Nacido de María Virgen: verdadero Dios y verdadero hombre

¿Cómo puedo conocer a Jesús?

Canto: Enséñame a seguir tus sendas, Señor.

Preguntas, preguntas, preguntas: ¿Por qué hay mal en el mundo? ¿Cómo puedo llegar a ser feliz? ¿Qué me librará de mis malas costumbres? ¿Dónde encontraré un verdadero amigo? ¿Quién me podrá comprender y aceptar totalmente. Nos hacemos estas preguntas y a veces
nos encontramos sin respuesta y sin camino. ¿Dónde podemos buscar?

¡Aquí está la respuesta!: La respuesta de Dios es una persona que tiene nombre: Jesús. Por eso la cuestión es conocer y amar a Jesús. Dios no ha querido respondernos dando unos principios doctrinales, o enseñándonos un camino moral. El Papa Benedicto XVI lo expresa muy
bien en su encíclica Deus Caritas Est: “no se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con una persona que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva (1)

Por eso, la principal tarea de la vida es la amistad con Jesús, conocerle y amarle. Convivir con Jesús es el modo para que nuestro corazón sacie permanentemente su sed. Cristo es la respuesta. Se nos ha dado para que nuestro corazón se sacie, para que seamos felices.

Cuando nos hacemos amigos de alguien, vamos conociendo poco a poco su vida, su familia, sus gustos y las cosas que prefiere evitar. Lo mismo con la amistad con Cristo, que implica conocerle más y más para poder seguirle.

La Palabra de Dios se hizo carne: ¿Cómo puedo conocer a Jesús?

Dice la carta a los Hebreos: “De una manera fragmentaria y de muchos modos habló Dios en el pasado a nuestros padres por medio de los profetas; en estos últimos tiempos nos ha hablado por medio del Hijo” (Heb 1:1-2).

“La Palabra se hizo carne y puso su tienda entre nosotros y hemos visto su gloria, que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y de verdad” (Juan 1).Estos textos nos hablan de un hecho concreto: Dios ha nacido. Ha querido hacerse hombre para poder ser visto y oído y tocado, para poder ser salvador del pueblo. Se trata de un acontecimiento desconcertante porque implica un abajamiento de Dios.

Dios cuenta contigo: Contó con el sí de María para poder venir al mundo. Cuenta con quien ama e invita al amado a responder. Contemplando el misterio de la Encarnación, podemos conocer que Dios llama discretamente a nuestra puerta, pide ayuda de la libertad de la persona para poder entregarse a él y amarle.

¿Qué estás buscando en este momento? ¿Qué te gustaría conocer de Jesús? ¿De qué maneras podemos, en el grupo juvenil, ayudarnos a encontrar a Jesús en medio de nosotros?

Canto: Dios está aquí, tan cierto como el aire que respiro.

 
Oprimir CTRL para varias opciones

Síguenos en: