A Juan le encargó María de Guadalupe una importante misión de liderazgo al ir a encontrarse con el obispo. Un laico, sin dinero ni poder, se convierte en profeta y líder. Fue difícil, pero Juan supo que María estaba con él.
¿Cómo aceptas tú tu llamada al liderazgo? ¿Te parece que no tienes en ti lo que haría falta? ¿Qué piensas que debe tener un líder?