Hijo de un gobernador romano, estudió y se convirtió en un famoso abogado. Luego fue nombrado gobernador de Milán y la región. En aquel tiempo, la gente sugería al Papa el nombre de quien querían como obispo, y el pueblo lo eligió a él. Ambrosio no quería ser obispo e intentó escapar, pero no lo consiguió. Se convirtió en un gran modelo para su pueblo. Luchó contra el mal y resistió amenazas y halagos por parte del rey cuando lo confrontó por sus malas acciones. Al fin el emperador reconoció que Ambrosio tenía razón.
¿Con qué firmeza eres capaz de defender lo que crees? ¿Qué es lo más importante para ti?