Este santo belga era muy piadoso desde muy niño. Pensaba que si no era santo mientras era joven, nunca lo sería. Empezó a estudiar para el sacerdocio cuando tenía 13 años. Pero en su casa lo necesitaban, porque eran pobres. Más tarde entró en la Compañía de Jesús. Oró y estudió mucho. Su lema era hacer bien las cosas pequeñas. Cayó enfermo, pero nunca perdió la alegría. Murió muy joven.
¿Qué detalles pequeños de tu vida necesitan tu atención? ¿Piensas que la voluntad de Dios para ti está ahí mismo, o sueñas con grandes cosas que nunca llegan?