Cualquier día que leamos el periódico o escuchemos las noticias es suficiente para aterrorizarnos: guerras, huelgas, revueltas, terremotos, violencia, pandillas…¿Cómo no temer? El temor es una reacción normal. Sólo vale agarrarse fuertemente a Jesús, sabiendo que no nos suelta de su mano.
¿Qué estoy temiendo en este momento de mi vida? ¿Es algo externo a mí, de mi familia, o de mí mismo? ¿Dónde puedo conseguir confianza?