Nerses vivía en Armenia en el siglo IV. Fue ordenado sacerdote después de la muerte de su esposa. Fue obispo nombrado obispo de Armenia en 363. Formentó la fundación de monasterios, abrió hospitales, y animó a los cristianos a vivir honradamente y a ser generosos. Cuando el rey asesinó a su propia esposa, el obispo condenó públicamente el crimen. El rey exilió al obispo y nombró a otro en su lugar. A la muerte del rey, su hijo, igualmente malo, simuló estar a favor del obispo Nerses y lo invitó a cenar. Pero envenenó la comida y Nerses murió allí mismo a la mesa del rey.
Proclamar la verdad no siempre es fácil.
¿Te has visto alguna vez en una situación en la que defender la verdad y la justicia te metía en dificultades o en riesgos? ¿Qué hiciste o qué harías si te vieras en una situación así?