Cuando era muy pequeña, en su nativa Italia, Francisca quería ser misionera e ir a China. Pero no tenía buena salud y cuando pidió ingresar a un convento no fue admitida. Un sacerdote amigo le aconsejó que iniciara un orfanato y así lo hizo. Pronto se le unieron otras mujeres. Eso dio paso a una nueva congregación: las Hermanas Misioneras del Sagrado Corazón. Aunque siguió soñando con ir a China, un día le llegó una llamada del Papa León XIII, que le pedía que fuera a América. Vino a Estados Unidos y aquí ayudó a innumerables inmigrantes italianos. Fundó hospitales y escuelas y hogares para ancianos. Murió en Chicago en 1917.
¿Dónde te está llamando Dios hoy? ¿Escuchas las llamadas de Dios que pueden estar viniendo por las personas de tu alrededor?