Aunque parezcan oscuros los cielos que me rodean.
Aunque me asustan los campos que amarillentos se ven.
Aunque todavía no lo tengo y parece que se escapa.
A pesar de las tormentas, en Él aún esperaré.
Yo sé que mi alma se angustia porque se siente pequeña.
Yo sé que mi corazón llora de tanto desfallecer.
Yo sé cuanto se tiembla por no poder comprender,
los enigmas de la vida que me hacen estremecer.
Aunque todavía no, yo sé que un día si será.
Aunque todavía no, mi espíritu descansará.
A pesar de lo que vea caminaré con confianza.
Porque mi barco está anclado en lo profundo del mar.
Ya viene una nueva mañana.
Ya el sol anuncia un amanecer.
La noche que parecía ser larga
se rindió ante los rayos dorados que producen gran placer.
Aunque parezcan oscuros los cielos que me rodean.
Aunque me asusten los campos que amarillentos se ven.
Aunque todavía no lo tengo y parece que se escapa.
A pesar de las tormentas, en Él aún esperaré.
Aunque el barco se estremezca sacudido por el mar
aunque las olas oscuras se estrellen sin compasión.
Yo pondré hoy mi confianza en el eterno Señor,
porque seguro me encuentro refugiado en su amor.
Autor: Serafín Contreras Galeano