Teófano siempre supo que tenía una vocación especial a ser misionero. Su familia, que estaba muy unida, sufrió con su decisión, pero sabían que era la llamada de Dios para él. Teófano viajó a Asia donde sirvió a los cristianos a menudo en medio de dificultades y persecuciones. Su amabiidad conquistaba incluso a los carceleros. Murió en Vietnam por su fe.
¿Qué riesgos o dificultades estoy dispuesto a enfrentar hoy para unirme más a Jesús y servir a su pueblo?