6 de noviembre - Reflexión del día

Esperando oportunidades de brillar, de hacer grandes cosas y de ser héroes, se nos puede pasar la vida. Quizá esa oportunidad no llegue nunca. Y quizá lo más heroico sea mucho más pequeño y casi inapreciable: sacrificar una tarde de entretenimiento para hacerle compañía a una persona que está enferma o sola; cuidar de un papá, mamá o abuelito que ya no se puede valer; quedarse en casa cuidando al hermanito menor para que los papás puedan salir; hacer el trabajo o la tarea escolar bien…ahí están los héroes a quienes Dios tendrá en cuenta.

¿Desprecias las cosas pequeñas por parecerte poco? ¿Cómo llevas a cabo tus labores pequeñas diarias?
 

 
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