29 de octubre - Reflexión del día

¿Quién de ustedes, si su hijo o su buey se cae a un pozo, no lo saca enseguida, aunque sea sábado?

Si una ley impidiera hacer el bien (digamos, por ejemplo, las leyes de inmigración que requieren que un empleador revele que alguno de sus empleados es indocumentado), esa ley no puede ser válida. Jesús, que no despreciaba las leyes, sino que respondía a una ley superior, indica que la ley no puede impedir hacer el bien. Por encima de toda ley, está la verdad y el amor de Dios.

¿Cómo es tu cumplimiento de las leyes y normas de tu ciudad, tu trabajo o tu comunidad? ¿Alguna vez has visto alguna de esas leyes en contradicción con los dictados del amor y la verdad de Dios?
 

 
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