Fue Obispo de Jerusalén en el siglo III. Hubo una conspiración contra él y Narciso se retiró a orar en el desierto, con gran confianza en Dios. Luego se probó que todas las acusaciones eran falsas, y Narciso regresó a Jerusalén como obispo y, aunque más viejo, parecía tener más fortaleza y energía que nunca. Cuando al fin se enfermó, pidió a Dios que le enviara ayuda. Su sucesor fue san Alejandro de Capadocia.
¿Cómo reaccionas si alguien te critica o te persigue? ¿Respondes, o callas para no continuar el argumento? ¿Eres capaz de perdonar?