¿A qué podré comparar el reino de Dios? Es como la levadura que una mujer mezcla con tres medidas de harina para que toda la masa fermente.
Podría parecer que el esfuerzo de una sola persona es poca cosa. Y a veces nos esforzamos mucho porque salga algo bien, pero nos damos cuenta de que, en realidad, somos muy poco para conseguir grandes resultados. Pero a nosotros no se nos pide más que enterrar la semilla, o enterrarnos nosotros mismos como levadura. La semilla crece, aunque no lo veamos. La levadura hace fermentar y hace subir la masa, aunque no lo veamos. Sólo se nos pide la generosidad de hacer lo que tenemos al alcance…Y eso ya lo pide todo de nosotros.
¿Dejas alguna vez de hacer algo por parecerte poca cosa? ¿Te desanimas si no ves frutos o resultados enseguida?