9 de octubre - Reflexión

Dichosa la mujer que te dio a luz y te crió. Él contestó: dichosos, más bien, los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen.

Quizá suene a que a Jesús no le importaba demasiado quién fuera su madre, o que no le diera importancia. Y sin embargo, al leer bien este pasaje, nos damos cuenta de que está diciendo todo lo contrario: la madre de Jesús es importante y feliz, bendita, precisamente porque, al escuchar la Palabra y aceptarla, dio paso a la vida del Hijo de Dios en el mundo.  Y, al decir esto, Jesús nos da a conocer también nuestro papel en este mundo: cuando aceptamos la Palabra de Dios, cuando la ponemos por obra, permitimos que Jesús esté presente en nuestro mundo. Y entonces somos felices.

¿En este momento, a qué piensas que te está llamando Dios? ¿Tienes la valentía de escuchar y seguir esa llamada?

 
Oprimir CTRL para varias opciones

Síguenos en: