10 de octubre - Domingo 28 del Tiempo Ordinario

Las palabras gracias, agradecimiento, gracia y gratis, tienen todas la misma raíz y todas se refieren al hecho de que los favores y lo que se hace por lo demás, se hacen gratuitamente y se reciben de la misma manera. Decir gracias no es un pago, sino una manera de reconocer que lo que se ha recibido no ha sido mediante un pago de dinero, sino por pura bondad de la otra persona. Pero a veces resulta difícil dar sin esperar nada cambio, o aceptar sin esforzarse por recompensar en algo a la otra persona. Gratis es una palabra bonita, y sin embargo difícil. Exige generosidad y humildad por ambas partes, para dar y para recibir. El hombre que regresa a dar gracias a Jesús por su curación sabe esto.

Quizá los demás se sientan o bien avergonzados por no poder pagar, o simplemente no piensan que tengan que dar las gracias porque han recibido lo justo. En todo caso, poco humildes.

¿Qué sientes cuando recibes algo totalmente gratuito? ¿Sientes agradecimiento por las cosas que, sin merecimiento por tu parte, hacen otros por ti?
 

 
Oprimir CTRL para varias opciones

Síguenos en: