Fue el anciano que estaba en el Templo y reconoció al Salvador en el niño Jesús que llevaba María en sus brazos. Lo aclamó como luz del mundo. Dijo: “Ahora ya puedo ir en paz, porque han visto mis ojos tu salvación, que has preparado para todos los pueblos”.
¿En qué o en quiénes reconozco la presencia del Señor y la oportunidad diaria de buscar la salvación en el amor y el servicio?