En respuesta a la petición de que les enseñe a orar, Jesús recita la oración más sencilla y a la vez más completa que podamos imaginar. Reconoce que Dios es Padre, y por lo tanto, todos hermanos (y eso nos da pistas para relacionarnos con los demás y con Dios). Pide que el nombre de Dios se respete y se venere, reconociendo que sólo Dios es Dios. Pide que el reino de Dios, de verdad, justicia y paz, sea una realidad entre nosotros. Pide que podamos recibir lo que necesitamos, no simplemente lo que se nos antoje. Pide que sepamos perdonar, que es el principio de la paz. Es decir, pide todo lo que tiene sentido para nuestra vida y todo lo que nos abre el camino de la relación con Dios y con los demás.
¿Cuál de las siete peticiones del Padrenuestro se te hace más difícil o más irrealista? ¿Cuál es la que más te gusta?