Una joven que podría haberse convertido en una consentida terrible, llegó a ser Doctora de la Iglesia y patrona de las misiones sin haber salido nunca de su casa y su convento. Era la hija más pequeña de una familia con cinco hijas y era la reina de la casa. Se quedó huérfana de madre muy joven y su mayor deseo fue entrar en el Carmelo, donde dos de sus hermanas ya habían ingresado. Como sólo tenía 15 años, tuvo que pedir una dispensa especial…y se atrevió a pedírsela al Papa León XIII. Sufrió mucho en el convento, ya que era muy sensible, pero a través de las cosas sencillas, llegó a una intensa unión con Dios. Murió muy joven, en 1897 y fue canonizada en 1925.
¿Qué aspectos de tu carácter piensas que te sería más difícil superar para seguir la llamada de Dios?