Cuentan sus notas autobiográficas, que alguna vez llegó a sentirse avergonzado de su padre, un pobre campesino, mal trajeado y algo cojo, que hizo todos los sacrificios en su mano para darle a Vicente una educación. Vicente era un chico despierto que aspiraba a ser obispo y a labrarse una vida cómoda y de lujo. Pero una experiencia con un hombre moribundo lo llamó a la conversión: más tarde se dio volvió a Dios profundamente y se dio cuenta de que no podía amar a Cristo sin amar a los pobres. Fundó la Congregación de la Misión.
¿Agradeces los sacrificios de tus padres y de tus mayores para que tengas un futuro mejor? ¿En algún momento te has avergonzado de la procedencia de tus padres? ¿Qué sueños tienes para el futuro?