El perdón, camino hacia la libertad

 

Perdonar a otro desde el corazón es un acto de liberación. Liberamos a esa persona de los lazos negativos que existen entre nosotros. Le decimos, “ya no siento rencor contra ti por la ofensa”. Pero hay más que esto. También nos liberamos a nosotros mismos del papel de ser “el ofendido”. En la medida en que no perdonamos a los que nos han herido, seguimos llevando la herida con nosotros o, peor aún, la arrastramos con nosotros, como una carga pesada. La gran tentación es aferrarnos al enojo que experimentamos hacia nuestros enemigos y definirnos como los ofendidos y heridos por otros. El perdón, por tanto, no solamente libera al otro, sino que también nos libera a nosotros mismos. Es el camino hacia la libertad de los hijos de Dios.

Henri Nouwen


 
Oprimir CTRL para varias opciones

Síguenos en: