El catolicismo en Corea floreció gracias al valor y la dedicación de muchos laicos, y a la sangre de sus mártires. Andrés Kim y sus compañeros dieron la vida por la fe, y particularmente por la fe de Corea ya que Andrés arriesgó su vida varias veces regresando desde China a su país natal para extender la fe en Jesús.
¿De qué maneras te sientes llamado a dar testimonio de tu fe en tu propia cultura?