Recibir el Perdón


Hay dos lados del perdón: darlo y recibirlo. A primera vista, darlo puede parecer lo más difícil. No somos capaces de ofrecer el perdón a otros cuando no hemos sido capaces de recibirlo nosotros mismos de manera plena. Solamente como personas que han sido perdonadas podemos encontrar la libertad interior necesaria para perdonar. ¿Por qué es tan difícil recibir el perdón? Es muy difícil decir: Sin tu perdón sigo atado a lo que sucedió entre nosotros. Solamente tú puedes liberarme. Esto requiere no solamente la confesión de haber herido a alguien sino también la humildad para reconocer que dependemos de los otros. Sólo cuando podamos recibir el perdón seremos capaces de darlo.

Que se toleren unos a otros y se perdonen si alguno tiene queja contra otro. Así como el Señor los perdonó, perdonen también ustedes. - Colosenses 3:13


 
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