12 de septiembre - San Guy de Anderlecht

 

Desde muy joven tuvo dos grandes amores: la iglesia y los pobres. Fue un humilde sacristán de una iglesia y por la noche atendía a los pobres. Un mercader de Bruselas escuchó hablar de él y le ofreció ser su asociado y así tendría más dinero para darles a los pobres. Guy no tenía deseo de dejar la iglesia, pero le pareció buena idea conseguir más para los pobres. Pero más tarde se arrepintió de haber dejado lo que consideraba era su lugar y su vocación.

¿Algunas veces haces cosas de las que no estás convencido, por conseguir un fin que te parece bueno? ¿Alguna vez te has equivocado al hacer eso?


 
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