Era un príncipe de la familia real de los Merovingios, en la Francia del siglo VI. Unos tíos muy malvados asesinaron a sus hermanos para quedarse con el reino y él se salvó providencialmente, pero renunció a todo. Sus tíos lo dejaron en paz y no lo persiguieron más. Se dedicó a la oración y a las buenas obras, siendo muy querido por todos los que lo conocían.
¿Cómo respondes a la oposición y el rechazo? ¿Y al cariño de los que te rodean?