Las imágenes de Jesús no siempre reflejan a la persona carismática y sumamente atractiva que debía ser. En cuanto él llegaba a un lugar era no sólo como que se iluminaba la habitación, sino que había cambios de actitud, cambios de vida. La presencia de Jesús lo llenaba todo y cambiaba todas las cosas. Tenía autoridad.
¿A quiénes les concedes tú autoridad moral? ¿Qué características tienen esas personas? ¿le das esa misma, o más autoridad a las palabras de Jesús para tu vida?