24 de agosto. Reflexión - Juan 1:45-51

Los pueblos vecinos a menudo son rivales. Unos piensan que en el otro pueblo no hay absolutamente nada bueno, y los otros a su vez piensan lo mismo de los de allá. Lo mismo puede pasar dentro de una familia. Quizá se haya decidido, consciente o inconscientemente, que uno de los miembros no sirve para mucho…y así se le arrincona sin esperar nada de él. Es una tendencia muy humana juzgar sin conocer. Y eso nos niega a todos muchas posibilidades de riquezas y de descubrimientos.

¿Hay alguna persona o grupo sobre quien hayas decidido que no puede venir nada bueno de él? ¿Sientes a veces que las personas te han juzgado antes de conocerte?
 


 

 
Oprimir CTRL para varias opciones

Síguenos en: