Lo que más deseaba la bella Isabel Flores de Oliva—a quien luego se la conocería como Rosa de Lima—era estar en relación con Dios. Como su familia le impedía ir a un convento, dedicó su vida a la oración y al servicio de los pobres desde su propia casa. Y es la primera santa peruana.
¿Cuál es el sentido de tu vida? ¿A qué quieres dedicar toda tu energía y tu juventud?