Cuentan que al monasterio le siguieron hermanos, primos y demás familia. Es decir, que la fuerza de su testimonio fue tal, que atrajo a otros muchos a Cristo. ¿Qué había visto él?
¿Cuál te parece que es la fuerza de atracción de Cristo? ¿Da tu vida un testimonio claro del amor de Dios, de manera que atraiga a otros?