Le llamaban el buey, porque era grande y bonachón. Pero no era lento, ni pesado. Trabajó mucho por la iglesia. Fundó la Orden de Predicadores (dominicos), luchó contra las herejías de su tiempo y se distinguió por su mansedumbre y suavidad. Dedicó su vida a hablar con Dios y de Dios.
¿Qué es para ti la oración? ¿Es tu carácter suave y amable, o te irritas con facilidad? ¿Cómo hablas de Dios y con Dios?