A los dieciséis años ya era abogado. Era un joven brillante, a quien le interesaban muchas cosas además del derecho: arte, deportes, música. Su padre quería que fuera militar, pero vio que el muchacho era más dado a las artes. Como abogado, tuvo mucho éxito, pero un día tuvo un fracaso y se dio cuenta de que el mundo era muy engañoso. Decidió dedicarse a Dios, que no se acaba. Predicó, escribió, y fundó la Congregación de los Redentoristas.
¿Qué cosas te interesan mucho? ¿En qué línea podrías tener éxito? ¿Te sería eso suficiente para ser feliz?