Era un pescador que, con su hermano Juan, fue invitado por Jesús a seguirle. Dejaron las redes y le siguieron. Muy al principio de su amistad con Jesús, Santiago andaba confundido y le pedía a Jesús un puesto de honor. Luego aprendió que el seguimiento es algo muy distinto. Fue el primer apóstol en recibir el martirio.
¿Piensas que por ser buen católico y seguir a Jesús te corresponden honores y reconocimiento? ¿Has escuchado la llamada de Jesús a seguirle con todo lo que tienes y eres?