Se llamaba César, pero tomó el nombre de Lorenzo cuando se hizo franciscano a los 16 años. Estudió en Padua y también aprendió seis idiomas: italiano, francés, alemán, griego, español, sirio y hebreo. Conocía muy bien la Biblia y fue un predicador muy popular. El emperador le pidió que convenciera a los príncipes alemanes para que combatieran a los turcos. Lorenzo no lo consiguió, pero fue con el ejército. Cuando los soldados cristianos vieron lo grande que era el ejército turco, quisieron huir, pero Lorenzo los dirigió, llevando solamente un crucifijo. Vencieron en la batalla.
¿A quién le das gracias o le atribuyes tus éxitos? ¿Piensas que todo se debe a tu propio esfuerzo? ¿Qué talentos has recibido?