Eran 32 monjas de distintas congregaciones que, durante la revolución francesa sufrieron el martirio por su fe. El gobierno revolucionario les dijo que tenían que hacer una promesa de lealtad a los líderes de la revolución. Ellas se negaron y fueron encarceladas. Durante su encierro, formaron una nueva comunidad de apoyo, oración y fe. Una a una fueron siendo llevadas a la guillotina, en el curso de varios días.
¿En tiempos de dificultad, has encontrado apoyo y ánimo de tu comunidad de fe o tu grupo juvenil?