Felicidad era una mujer romana acomodada del siglo II. Después de la muerte de su esposo, siguió sirviendo a Dios con actos de caridad y su ejemplo llevó a muchos a convertirse al cristianismo. Fue arrestada junto con siete jóvenes, que se piensa eran sus hijos. Fueron todos martirizados en su presencia y ella resistió con gran esperanza. Al fin, ella misma fue decapitada.
¿Has presenciado el sufrimiento de algún ser querido sin poder hacer nada por aliviarlo? ¿Qué te sostuvo?