Viajando de Bavaria a Alemania, al servicio de reyes y emperadores en el siglo XII, el obispo Otto sentía la mayor felicidad cuando podía anunciar el evangelio directamente a la gente. En su tiempo se bautizaron más de 20,000 personas.
¿Qué te gusta más de tu trabajo? ¿Te sientes más cercano a Dios en esos momentos?