Su papá hubiera querido que fuera militar para así asegurar su futuro, pero a Juan le atraía más la iglesia que el cuartel. Ingresó en el monasterio benedictino. Estudió con gran provecho y luego se dedicó a la predicación. En la ciudad había muchas rencillas y muertes violentas y Juan se distinguió por su espíritu de pacificación. Fue muy querido de todos.
¿Cómo tratas de reconciliar las divisiones que encuentras a tu alrededor?